Una educación para el futuro: El plan de Dunalastair
Cultura digital, aprendizaje profundo diversifificado y centrado en habilidades futuras, educación socioemocional, sostenibilidad y liderazgo estudiantil: las cinco líneas que marcan el rumbo del colegio hacia 2028.
En 2023, Dunalastair mantiene una estrategia intencionada y ambiciosa, trazando un nuevo plan quinquenal para definir qué tipo de educación quiere ofrecer, no solo hoy, sino hacia el futuro. Ese plan, desarrollado de la mano de Cognita, la red global de colegios a la que pertenece, identificó cuatro ejes estratégicos: cultura digital, diversificación del aprendizaje, educación socioemocional y sostenibilidad. A ellos se sumó, en la práctica cotidiana, un quinto componente igual de central: el liderazgo estudiantil. Tres años después, ¿cómo avanza esa hoja de ruta? Claudia Baquedano, Directora de Educación del Grupo Cognita en Chile, hace el balance.
1. CULTURA DIGITAL: LA TECNOLOGÍA COMO LENGUAJE
Hablar de cultura digital en educación suele evocar pantallas y aplicaciones. En Dunalastair, la apuesta va más lejos: se trata de transformar la manera en que los estudiantes aprenden, colaboran y crean utilizando la tecnología. Y eso, explica Baquedano, requiere infraestructura, formación docente y métricas.
“Los colegios que logran una buena integración del aprendizaje digital preparan mejor a sus estudiantes. Por eso Cognita lo trabaja como centro de excelencia.” — Claudia Baquedano, Directora de Educación, Cognita Chile.
Una de las expresiones más visibles de este compromiso es Flint, inteligencia artificial creada por el Grupo Cognita con un enfoque estrictamente pedagógico. A diferencia de otros chatbots disponibles en el mercado, Flint no entrega respuestas directas: está diseñada para guiar al estudiante hacia el razonamiento, entregando retroalimentación que invita a seguir pensando. Se utiliza desde los 13 años, con autorización de los padres, y los docentes la integran en sus planificaciones apoyando el diseño de oportunidades de aprendizaje profundas y diferenciadas de manera de lograr el progreso de todos los estudiantes.
“Es un factor muy diferenciador. Tener nuestra propia IA, con enfoque educativo, que sea protegida, que no da respuestas directas sino feedback para seguir trabajando, hace que el estudiante siga pensando.” — Claudia Baquedano
El dato cobra fuerza con el contexto global: según el informe Digital Education Outlook 2026 de la OCDE, el uso de la IA generativa puede mejorar el rendimiento inmediato del alumnado, pero no siempre se traduce en aprendizaje significativo. El estudio plantea que el impacto real no depende tanto de la tecnología en sí misma, como de las decisiones pedagógicas que orientan su uso. Flint está diseñada precisamente con esa premisa.
A nivel colaborativo, Dunalastair avanza en la implementación de Outlook y Teams como plataforma de aprendizaje, lo que se conoce como Learning Management System, donde los docentes generan equipos, crean estructuras de clase y articulan materiales específicos para distintos grupos de estudiantes.
Pero quizás la innovación más significativa en términos de medición es la adopción de PICRAT una herramienta con forma de acrónimo que permite evaluar la calidad de la integración tecnológica en el aula. Baquedano lo explica con ejemplos concretos: poner un video en clases es integración tecnológica, pero de características pasivas, y solo de reemplazo docente.
En cambio, conectar a los estudiantes en línea con un experto externo que amplifica una investigación, o invitarlos a crear una presentación en Canva sobre un contenido libre, representa niveles de integración cualitativamente superiores en los que se interactúa a través de la tecnología e incluso se transforma la forma de presentar lo aprendido.
“PICRAT, permite evaluar algo que antes era intuitivo.” — Claudia Baquedano
La UNESCO, por su parte, ha establecido un límite de 13 años para el uso de IA generativa en contextos educativos, exactamente el mismo umbral que aplica la política de uso de Flint, y ha subrayado la necesidad de marcos de competencias en IA, tanto para estudiantes como para docentes. Dunalastair no solo cumple esa recomendación: la adelantó.
2. DIVERSIFICACIÓN DEL APRENDIZAJE: QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS
Cada estudiante aprende de manera distinta. Esa premisa, ampliamente respaldada por la investigación educativa, es el punto de partida del eje de diversificación del aprendizaje en Dunalastair. El desafío es operacionalizarla en aulas de entre 20 y 30 estudiantes, con perfiles de aprendizaje muy distintos.
Además de Flint, que permite a los docentes diseñar trayectorias diferenciadas para sus estudiantes, el colegio implementa el programa All on board, un sistema de reforzamiento focalizado en estudiantes que se ubican en niveles intermedios de rendimiento.
“All on board diversifica para quienes necesitan un empuje. Es un programa de reforzamiento rápido, un quick win: para niños con notas entre 4 y 5 que son movilizados hacia un progreso de sus resultados.” — Claudia Baquedano
La lógica detrás del programa es relevante: además de concentrar los recursos sólo en los estudiantes con más dificultades o en los de mayor rendimiento, All on board apunta al grupo del medio, el más numeroso y, paradójicamente, el menos visible, con intervenciones ágiles y de alto impacto.
Este enfoque tiene respaldo teórico sólido. El diseño universal del aprendizaje (DUA), uno de los marcos pedagógicos más influyentes en educación contemporánea, plantea que los sistemas educativos deben adaptarse a la diversidad de los estudiantes y no al revés. Dunalastair avanza en esa dirección con herramientas concretas.
3. EDUCACIÓN SOCIOEMOCIONAL: APRENDER A HABITAR LAS EMOCIONES
Si hay un ámbito en que la pandemia aceleró una conversación que ya era urgente, es el de la salud mental y el bienestar estudiantil. Dunalastair construye entornos y protocolos para acompañar a sus estudiantes.
Una de las expresiones más concretas de este compromiso son las Safe Rooms, espacios de contención presentes en las tres sedes del colegio y en todas sus secciones, y que han sido destacados en las auditorías de Safeguarding del Grupo Cognita. Pero Dunalastair fue más lejos: en estos momentos, en la sede Peñalolén, se implementó como piloto un Learning Hub, un espacio de transición que opera entre la Safe Room y la sala de clases.
“Cuando un niño se descompensa en clases, va a su Safe Room. Luego, en lugar de regresar directamente a la sala, que para ese estudiante es un espacio estresor, pasa por el Learning Hub: un espacio para reconectar con el aprendizaje. Con ambos mundos conectados, está preparado para regresar y continuar aprendiendo.” — Claudia Baquedano
La iniciativa responde a una comprensión integral del proceso educativo: el aprendizaje no ocurre en el vacío emocional. Como señala el experto Koji Miyamoto, de la OCDE, el desarrollo de habilidades socioemocionales en niños y jóvenes tiene un impacto directo en la calidad educativa y en la convivencia escolar, además de prepararlos para los desafíos del futuro.
El bienestar es, además, un sello de identidad del Grupo Cognita. «Es algo que está ordenado en el grupo y es un aspecto diferenciador», dice Baquedano. En un mundo educativo donde el rendimiento académico sigue dominando la conversación, el bienestar como pilar central es una declaración de valores.
4. SOSTENIBILIDAD: EDUCAR CON CONCIENCIA DE FUTURO
En un momento en que el cambio climático ya no es una amenaza lejana sino una realidad cotidiana, la sostenibilidad ocupa un lugar privilegiado en el proyecto educativo de Dunalastair. El colegio no se limita a enseñar sobre el medioambiente: busca que sus estudiantes desarrollen una conciencia genuina y habilidades concretas para actuar.
El trabajo en esta área atraviesa el currículum y la vida escolar, integrándose en las unidades de aprendizaje y en proyectos permanentes, como lo es el compostaje. Hoy en día, todos los estudiantes de 5° y 6° básico compostan los desechos orgánicos de los casinos.
Este enfoque se inscribe en una tendencia global: organismos como la UNESCO y la OCDE han destacado que la educación para el desarrollo sostenible es una de las competencias fundamentales del siglo XXI, y que los colegios que la integran de manera transversal generan ciudadanos más capaces de enfrentar los desafíos del mundo que les espera.
5. LIDERAZGO ESTUDIANTIL: FORMAR A QUIENES MOVERÁN EL MUNDO
El liderazgo no nació como uno de los cuatro ejes del plan quinquenal, pero ha emergido con fuerza propia en la práctica cotidiana del colegio. Y tiene sentido: una educación que forma pensadores críticos, ciudadanos responsables y personas emocionalmente inteligentes necesita también espacios donde los estudiantes ejerzan, experimenten y desarrollen su capacidad de liderar.
A lo largo del año, Dunalastair ha fortalecido su programa de liderazgo estudiantil con instancias, actividades y encuentros orientados a cuatro comunidades específicas: los Prefects, los Centros de Alumnos, los Green Teams y los Monitors.
Cada una de estas agrupaciones tiene roles, responsabilidades y oportunidades de impacto reales dentro de la vida escolar.
“Estamos trabajando en un programa de liderazgo para nuestros estudiantes líderes: Prefects, Centros de Alumnos y Green Teams. Durante el año hemos ido fortaleciendo el programa con distintas instancias, actividades y encuentros.” — Claudia Baquedano
La investigación respalda esta apuesta: los entornos escolares que ofrecen oportunidades de liderazgo real a sus estudiantes desarrollan en ellos mayor sentido de pertenencia, mayor autoeficacia y mejores habilidades de colaboración. En definitiva, los preparan no solo para la educación superior, sino para la vida.
UN HORIZONTE COMPARTIDO
Tres años después de su diseño, el plan de Dunalastair es un conjunto de decisiones pedagógicas que se traducen en aulas, espacios compartidos, programas y personas. La cultura digital está viva en Flint, PICRAT y en Espacios de colaboración digital (TEAMS). La diversificación, en All on board y en las planificaciones docentes. La educación socioemocional, en las Safe Rooms y en el Learning Hub. La sostenibilidad, en los Green Teams y proyectos como el compost. Y el liderazgo, en cada estudiante que asume un rol con convicción.
La premisa que une a todos estos ejes es que la educación de calidad no es solo transferencia de contenidos, sino preparación genuina para un mundo complejo, cambiante y lleno de oportunidades.
El 2027, Dunalastair cumple 90 años construyendo esa educación, la que enseña a vivir.