Más allá del deporte: cómo el movimiento nos hace personas sanas
LA IMPORTANCIA DE REALIZAR DEPORTE DESDE LOS PRIMEROS AÑOS
Correr, jugar, saltar y compartir con otros son experiencias propias de la infancia. Sin embargo, más allá de la entretención, el movimiento cumple un papel fundamental en el desarrollo de niños y adolescentes. Hoy, la evidencia científica demuestra que la actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que también favorece el aprendizaje, una buena salud mental y la construcción de habilidades que acompañarán a las personas durante toda su vida.
En un escenario donde los desafíos asociados al sedentarismo preocupan cada vez más a especialistas y familias, entender el verdadero impacto del deporte en el desarrollo infantil es fundamental. No se trata solamente de prevenir enfermedades o mejorar la condición física, se trata principalmente de entender que cada juego, entrenamiento o actividad física es una oportunidad para crecer y relacionarse con los demás.
Para profundizar en este tema, conversamos con el doctor Ianiv Klaber, médico especialista en Ortopedia y Traumatología, formado en la Pontificia Universidad Católica de Chile y actualmente integrante del equipo médico de Red UC CHRISTUS, quien explica por qué el deporte debe ser un componente esencial en la formación de cada persona.
“La actividad física tiene beneficios físicos que todos conocemos, pero hoy también existe evidencia muy sólida respecto a cómo impacta positivamente en la salud mental, el desarrollo cognitivo y el bienestar de niños y adolescentes”, afirma.
Durante muchos años, la conversación sobre el deporte estuvo centrada principalmente en sus efectos sobre el cuerpo. Sin embargo, la investigación científica ha ampliado esa mirada y hoy demuestra que sus beneficios alcanzan prácticamente todo el desarrollo infantil.
Desde el punto de vista físico, la actividad deportiva fortalece los huesos durante el crecimiento, mejora la salud cardiovascular, ayuda el desarrollo muscular y contribuye a prevenir enfermedades asociadas al sedentarismo. Pero, para el doctor Ianiv sus efectos van mucho más allá.
“Existe evidencia médica sólida que demuestra asociaciones entre la actividad física, la función del pensamiento y los logros académicos. Incluso hay estudios donde los niños que comienzan a realizar más ejercicio mejoran sus resultados escolares”, explica.
Los beneficios también son indirectos. Los niños y niñas que practican deporte regularmente tienden a dormir mejor, con una mejor calidad de sueño, aspecto directamente relacionado con la capacidad de concentración durante la jornada escolar.
“Si un niño duerme mejor, llega con mejores herramientas para aprender. Muchas veces no pensamos que el deporte también está ayudando desde ese lugar”, comenta.
Pero utilizar el deporte solo como una herramienta para mejorar el rendimiento académico sería quedarse solo con una parte. Para el doctor Ianiv, la actividad física constituye también una enseñanza para la vida.
“Los niños que practican deporte tienen mejor autoestima, presentan menos síntomas depresivos y desarrollan una mejor interacción social.
Especialmente cuando se trata de deportes colectivos, cada entrenamiento se convierte en una instancia donde los estudiantes aprenden a comunicarse, asumir responsabilidades y trabajar por objetivos comunes. Son aprendizajes que no se adquieren, necesariamente, dentro de una sala de clases. El deporte forja carácter. La disciplina y la perseverancia aparecen naturalmente cuando un niño se esfuerza por alcanzar una meta, ya sea superar una marca personal o trabajar junto a su equipo para conseguir un objetivo común”.
No obstante, Ianiv también invita a comprender que el deporte infantil debe respetar los tiempos propios del desarrollo. En una sociedad donde muchas veces se busca obtener resultados desde edades muy tempranas, advierte que no siempre es conveniente especializar a los niños en una única disciplina.
Por el contrario, recomienda que durante la niñez tengan la oportunidad de explorar distintos deportes, conocer múltiples formas de movimiento y desarrollar una colección amplia de habilidades motoras antes de concentrarse en una sola actividad.
“Los niños que practican varios deportes desarrollan más habilidades y, cuando se especializan más adelante, no necesariamente obtienen peores resultados que quienes comenzaron muy pequeños entrenando una sola disciplina”.
Un aspecto fundamental en el mundo del deporte y la actividad física es la competencia. El doctor Klaber considera que, durante los primeros años, el énfasis debería estar puesto en el disfrute, la colaboración y el aprendizaje, más que en el resultado. Favorecer experiencias positivas durante la etapa infantil permite disminuir la frustración y evitar el abandono temprano de la actividad física, generando una relación saludable con el deporte que puede mantenerse durante la vida adulta.
Un punto que suele generar dudas en las familias es el entrenamiento de fuerza. Durante décadas existió la creencia de que este tipo de ejercicios podía afectar el crecimiento de los niños. Hoy la evidencia científica demuestra lo contrario. Según el doctor Ianiv, es seguro y beneficioso: “El entusiasmo por practicar deporte también debe ir acompañado de equilibrio. En algunos casos, especialmente cuando un estudiante participa en selecciones deportivas, academias y distintas competencias de fin de semana, la carga total podría resultar excesiva. Muchos niños toleran bien esa carga, pero es importante estar atentos para que el deporte siga siendo una experiencia saludable y no una fuente de sobre exigencia”, afirma.
En ese sentido, se hace hincapié en que el descanso también forma parte del entrenamiento. Así como ocurre con los deportistas de alto rendimiento, el cuerpo necesita momentos de recuperación para desarrollarse de manera adecuada.
Uno de los mayores desafíos que hoy enfrentan muchas familias es el tiempo que sus hijos pasan frente a pantallas. Para el doctor Klaber, el problema está en aquello que los niños dejan de hacer mientras permanecen en el constante uso de dispositivos. “Cada hora en una pantalla suele ser una hora menos de movimiento, una hora menos al aire libre o una hora menos de sueño. La pantalla nos quita actividades que son fundamentales para el desarrollo”, explica.
Las consecuencias son visibles no solo en el aumento del sobrepeso y la obesidad infantil, sino también
en una menor calidad del sueño y en un desarrollo limitado de habilidades motrices, aspectos que repercuten en la salud y en la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes.
Frente a este escenario, el colegio y la familia cumplen un papel fundamental. Mientras en la casa es posible incentivar actividades fuera del horario escolar, los establecimientos educacionales pueden ofrecer experiencias deportivas, fomentar el movimiento y transmitir que la actividad física es parte de un estilo de vida saludable.
Más que formar futuros deportistas de alto rendimiento, el verdadero desafío consiste en formar personas que comprendan la importancia de cuidar su cuerpo, perseverar, trabajar en equipo y descubrir que la actividad física también es una forma de aprender y crecer.
DUNALASTAIR, UN CAMINO DEPORTIVO PARA TODA LA VIDA
Esta comprensión del deporte como formador de personas, y no solo de deportistas, es la que ha dado forma al camino deportivo de Dunalastair. Desde Playgroup hasta 3° básico, los estudiantes cuentan con una hora diaria de educación física, dedicada al desarrollo de las habilidades motoras y a un primer acercamiento a las distintas disciplinas deportivas.
A partir de 4° básico, el itinerario se amplía a dos horas de educación física y dos horas de deporte a la semana, sumando la experiencia de la competencia bajo el calendario de la Asociación de Colegios Británicos de Chile (ABSCH), con hockey y rugby; football y volleyball; football girls y volleyball boys; y athletics.
Quienes quieren representar al colegio en competencias pueden además sumarse al extra training, dos horas adicionales de entrenamiento a la semana que van de la mano de este calendario.
El camino no termina al egresar. A través de Dunalastair Club, los ex alumnos pueden seguir participando en las ramas de hockey y rugby, que compiten en el torneo nacional de la Federación Chilena de Hockey y en el de la Asociación de Rugby de Santiago (ARUSA), encontrándose actualmente en el Top 10. Además, cuenta con las ramas de volleyball, ski, snowboard y basketball.
Así, el deporte en Dunalastair se despliega como un itinerario continuo que acompaña toda la vida escolar y se proyecta más allá de ella, sostenido siempre por el Fair Play, uno de los valores centrales del colegio, que refuerza el trabajo en equipo, el respeto, el compañerismo y la resiliencia en cada etapa del camino.