Diversificación del Aprendizaje: Potenciando a cada Estudiante
Frente a un mundo cambiante, nuestro enfoque pedagógico busca formar estudiantes creativos, autónomos y resilientes. Las prácticas, tecnologías y formas de acompañamiento que aplicamos están diseñadas para preparar adultos capaces de sortear los desafíos del futuro.
En Dunalastair creemos que no todos los niños aprenden de la misma manera. Cada uno tiene ritmos, intereses y talentos distintos, y nuestra misión como colegio es ofrecerles las oportunidades necesarias para alcanzar su máximo potencial.
Esta mirada es compartida por el especialista en educación, director de Fundación CIFREP (Children’s International Foundation for Research, Education & Peace) Matías Knust, quien plantea que “todos aprendemos de diversas maneras, de acuerdo a las realidades familiares y culturales que hemos vivido. Un aspecto central es escuchar activamente a las niñas y niños, para poder facilitar, ofrecer e invitarlos a desarrollar aprendizajes de acuerdo a sus intereses”. Reconocer esas diferencias es el punto de partida para una educación verdaderamente significativa.
Esta convicción es fundamental también para nuestra Coordinadora Académica, Mariana Doren, quien explica que los procesos de aprendizaje son individuales. “Todos los seres humanos respondemos de diferentes formas a los estímulos que el mundo nos brinda, por ende, nuestros caminos de aprendizaje también toman rutas distintas. Reconocer diversas formas de aprender dentro de una sala de clases desafía a los docentes a enseñar también de manera diversificada”.
La diversificación del aprendizaje no significa bajar el nivel o facilitar el camino; significa ofrecer distintas rutas hacia un mismo objetivo. Esto implica que cada estudiante pueda avanzar desde su propio punto de partida, con desafíos adecuados a sus capacidades, para lograr aprendizajes profundos. Mariana Doren señala que “cuando uno es consciente de estas diferencias, tiene la obligación de atenderlas para brindar oportunidades equitativas a todos los estudiantes, considerando intereses, habilidades, conocimientos previos y vías diferenciadas para adquirir nuevos aprendizajes”.
Knust complementa esta idea destacando que la diversificación no se reduce a aplicar técnicas aisladas, sino a una convicción institucional profunda: “No se trata solo de implementar una práctica o estrategia, sino de hacer carne un proyecto educativo que incorpora la diversidad de estudiantes de forma respetuosa, considerando distintos ritmos e intereses. El aprendizaje debe empoderar a niños y niñas como verdaderos creadores de conocimiento y no como meros repetidores de contenido”.
Diversificar para incluir
Diversificar no es separar ni etiquetar; es abrir más caminos para llegar al aprendizaje. En nuestras salas, esto se materializa en metodologías activas y flexibles que promueven la participación, la experimentación y la autonomía.
Como detalla Mariana Doren, “en Dunalastair, metodologías como el Aprendizaje Basado en Proyectos, promueven instancias donde el aprendizaje se diversifica, la voz del estudiante está presente y éste se transforma en protagonista de sus propios procesos. Los estudiantes colaboran, ponen al servicio sus fortalezas y aprenden de sus pares”.
Desde la mirada de Knust, este enfoque cobra especial fuerza cuando se conecta con la experiencia directa: “El aprendizaje vivencial, especialmente en los primeros años, es fundamental. Las experiencias fuera del aula, en la naturaleza, en espacios culturales o en el entorno cercano, generan aprendizajes llenos de sentido y emoción. A través del juego —recuperando al homo ludens— niños y niñas aprenden de forma integral”.
A través de programas como D-Inquiry, D-Project y D-Thinking, los estudiantes avanzan progresivamente desde la indagación temprana hacia procesos más complejos de argumentación y resolución de problemas. Esta estructura permite que cada estudiante se desarrolle a su ritmo, integrando lo cognitivo, lo socioemocional y lo tecnológico.
Tecnología al servicio del aprendizaje personalizado
La diversificación se potencia con herramientas tecnológicas que permiten personalizar el acompañamiento, siempre con un sentido pedagógico claro. Un ejemplo es Eduten, plataforma de matemáticas que genera rutas de aprendizaje ajustadas al nivel y ritmo de cada estudiante.
Mariana Doren explica que “las rutas se van adaptando a cada estudiante, lo que permite al docente monitorear el progreso y planificar apoyos específicos o nuevos desafíos, favoreciendo avances seguros dentro de la zona próxima de desarrollo”.
Desde su mirada experta, Knust enfatiza la importancia de un uso consciente y gradual de la tecnología: “Mientras más pequeños, menos tecnología. Primero es fundamental aprender a leer, escribir, reconocer el entorno y generar sentido de pertenencia. La tecnología debe introducirse con intención pedagógica y desde una lógica creativa, entendiendo la diferencia entre ser usuario y ser creador”. En este sentido, la tecnología se concibe como una herramienta para crear, investigar y comunicar, no como un fin en sí mismo, como se explica en el Reportaje Digital Culture de DunaBlog.
Una comunidad que acompaña
La diversificación del aprendizaje no ocurre en solitario: requiere un trabajo colaborativo entre colegio y familias. A través del programa D-Parents, los apoderados reciben herramientas para acompañar el desarrollo académico y emocional de sus hijos.
En Dunalastair docentes y familias cumplen un rol fundamental, ya que diseñan y acompañan desde el ámbito escolar y familiar los procesos de aprendizaje. Esta alianza es clave para que los procesos formativos sean consistentes y significativos.
Para Knust esa coherencia es esencial: “Cuando las visiones éticas y valóricas de las familias conversan fluidamente con el proyecto educativo institucional, es mucho más fácil trabajar juntos. La comunicación empática y la congruencia entre hogar y colegio fortalecen el desarrollo integral de niños y niñas”.
Educar para un futuro desconocido
En un mundo donde los cambios son constantes, diversificar el aprendizaje significa preparar a los estudiantes para enfrentar la incertidumbre con creatividad, resiliencia y pensamiento crítico.
Mariana Doren lo resume con una analogía clara: “Los altos estándares académicos son la meta. La diversificación es lo que permite generar rutas diferentes para cada estudiante. Todos parten desde la base y la meta es la cima; la diferencia está en el tamaño del peldaño que cada uno debe subir”.
La diversificación del aprendizaje es, en definitiva, una filosofía que reconoce la riqueza de la diversidad humana y confía en que, con las herramientas adecuadas y el acompañamiento correcto, cada niño puede brillar.